¿Amor o amistad?

Doris Siles Ramírez /

Dos palabras muy elocuentes en el mes de febrero, ¿cómo asimilarlas?

Estimado lector le invito a dar un breve recorrido por el libro de la Sabiduría, Proverbios 17:17 dice: “En todo tiempo ama el amigo. Y es como un hermano en tiempo de angustia”.

Una llamada, una visita o un mensaje por las redes sociales llega a ser como un bálsamo para el alma, sin importar la distancia. ¡Qué bueno es tener amigos sinceros en estos tiempos tan confusos!

¿Qué será primero: el amor o la amistad? ¿La amistad o el amor? Sigo el recorrido por las páginas y en el libro de Juan, discípulo de Jesús, el autor escribió del amor, (Juan 15:11-17) y nos habla del gozo, de un mandamiento, que nos amemos los unos a los otros como Él nos ha amado.

Habla del mayor amor, porque pone su vida por sus amigos.

Jesús es claro al indicar vosotros sois mis amigos, si hacen lo que les mando: el amar. Él les está revelando lo que oyó del Padre, los eligió para que dieran fruto, mucho fruto.

Al igual que los discípulos, hoy nos elige para que el fruto permanezca en nosotros.

Pero agrega algo más, todo lo que pidiéreis al Padre en su nombre, Él os lo dará.

¡Qué enseñanza más grata recibimos hoy en lo que escribió el discípulo amado de Jesús: “esto os mando que os améis los unos a los otros, como yo los he amado

Todos sabemos del primer mandamiento en el Antiguo Pacto, “amar al Señor tu Dios con todo tu ser y a tu prójimo como a ti mismo”.

Es interesante entender la diferencia entre el amor filial, que es el que le damos a los amigos a diferencia del amor ágape, que es inagotable y viene de Dios, es el dar sin esperar nada a cambio, probablemente este es el que lleva mucho gozo, el más completo y Jesús lo revela de manera clara en el Nuevo Pacto “amar los unos a los otros” y lo sella con su sangre.

Estimadas y estimados amigos de ASOCRIIP, todos los días nos enfrentamos a un mundo agonizante, pero tenemos la receta a mano para transmitir vida, esperanza; quizá sea tu pareja, tus hijos o familia, tu vecino, jefe o colega, hoy les planteo un reto: intensifiquen más y más esa búsqueda constante de la fuente inagotable de Amor y Amistad, les aseguro que su trabajo cotidiano, que muchas veces se vuelve rutinario, agotador, frustrante, cambiará a una nueva historia elocuente.

Mis mejores deseos es que trabajen estos sentimientos, que sin duda harán mucho bien a nuestro entorno y a las personas que están a nuestro lado.