Beber agua en abundancia y otros consejos para pensar mejor

José Mairena Morera / CCSS/

El doctor William Vargas González nos recuerda en el libro de consejos prácticos llamado “El envejecimiento saludable” que el cuidado de la mente es tan importante como el del cuerpo. El experto en nutrición nos motiva a tomar acción para fortalecer el funcionamiento del cerebro desde las decisiones que hacemos en el supermercado. Verse bien es estupendo. Pensar bien es genial. La filosofía del libro es tener larga vida con mente clara y esa es una tarea que comienza desde jóvenes.

Algunas de las acciones que él propone son las siguientes:

1. Ingiera con regularidad buenos alimentos. A falta de capacidad de almacenamiento el cerebro toma la energía para trabajar de los alimentos de cada día. Y la mejor forma de darle energía y nutrición son los alimentos integrales, las frutas y las verduras. Eso ya lo conocíamos para la salud física, ahora agreguemos las ventajas también para la salud mental. Las mamás siempre han tenido razón: la buena salud se basa en el consumo frecuente de frutas y verduras como las estrellas de la mesa.

2. Coma siempre en poca cantidad. Excederse en las cantidades afecta el estómago y desequilibra la glucosa y otros elementos básicos para el funcionamiento del cerebro. Note esto: la capacidad intelectual disminuye después de una comida copiosa, además de hacernos sentir asperezados y lentos.

3. Seleccione alimentos nutritivos. Los alimentos ricos en proteínas, alimentos integrales y las frutas cumplen el mejor cometido de nutrir su cuerpo y mente. Ojo con esta clave:  evite las bombas de azúcar. No es necesario decir mucho al respecto. Basta con señalar que tanto las bebidas como los productos deben manejarse con medida. Ojo con otra clave: reduzca las frituras y utilice aceites vegetales, de preferencia de oliva, soya, maíz o girasol.

4. Consuma frutas y verduras.  Esa información la conocemos, pero repitámosla como un mantra: Sí, voy a comer más futras. Sí, voy a comer más verduras.  Estos alimentos son fuentes de vitaminas, minerales, de antioxidantes y otras sustancias que el cerebro necesita. Por cierto, es mejor consumir productos frescos para evitar diversos tipos de cáncer, enfermedades cardiovasculares y el Alzheimer, que es la enfermedad donde la mente se pierde en la memoria.

5. Tome agua en abundancia.  El consumo de agua pura a lo largo del día es importante para el funcionamiento del cerebro. Comience por tomar más agua de la cuenta. Poco a poco, el cuerpo le pedirá más y verá que al mejorar su condición general incrementará su deseo de estar hidratado. ¿Notó la palabra pura? Es importante este punto. El agua en el país es potable para consumo humano en todas partes. Aprovechemos el recurso. La idea es llegar a beber al menos dos litros de agua al día. De allí podemos ver cuánto más es posible para sentirse bien y pensar bien. Como beneficio aparte, su piel lo agradecerá y todos lo notarán.

El libro enseña todo lo que usted debe saber para llevar una vida saludable.  Está a la venta en la Editorial Nacional de Salud y Seguridad Social, ubicada entre el San Juan de Dios y el Nacional de Niños, antiguo Chapuí.  El ingreso es por la entrada principal del hospital San Juan de Dios. El horario de atención es de lunes a jueves de 8 a.m. a 5 p.m. y viernes de 8 a. m. a 4 p. m. en jornada continua. Busque más información sobre este y otros libros en el siguiente enlace. https://www.binasss.sa.cr/ednasss/