¿Cómo ser un servidor fiel hasta el fin?

Guillermina Gutiérrez Salicetti /

 Lucas 18:8 “… Pero cuando venga el Hijo del Hombre, ¿hallará fe en la tierra?

El servidor del Reino de Dios sufre desilusiones, penalidades, más en estos tiempos que el camino se hace estrecho. Se sufre al ver los grupos declinar en número y visión.

Uno de los problemas que enfrenta un líder es la soledad, al no tener compañeros en quien apoyarse, las tentaciones personales que el diablo utiliza para que perdamos la visión y abandonemos el campo de batalla.

En la Biblia encontramos la fortaleza y las palabras de aliento para seguir adelante sin desmayar, 2 Corintios 6:4 ¨Antes bien, nos recomendamos en todo como ministros de Dios, en mucha paciencia, en tribulaciones, en necesidades; en angustias…”

 Debemos recordar que nuestro propio cuerpo es frágil, vasija de barro que contiene el tesoro del evangelio.

A veces nos sentimos como Juan el Bautista predicando en el desierto, pero debemos saber que hay un velo en la mente y en el corazón de los incrédulos.

2 Corintios 4:4 “en los cuales el dios de este siglo cegó el entendimiento de los incrédulos, para que no les resplandezca la luz del evangelio de la gloria de Cristo …”

Les explicamos las Escrituras en forma sencilla, pensamos que hasta un niño puede entenderlas, pero no la entienden, porque el velo permanece en sus mentes. Esta situación produce desánimo y frustración al líder cristiano, provocando ese dolor que nos hace creer que no somos aptos para enseñar.

Algo que nos debe animar es saber que el apóstol Pablo también sentía debilidad, mucho temor y temblor, se refería al nerviosismo natural que le producía ir a Corinto a predicar el evangelio. I Corintios 2:3 “y estuve entre vosotros con debilidad, y mucho temor y temblor”. 2 Corintios 7:5 ¨…sino que en todo fuimos atribulados; de fuera, conflictos; de dentro, temores. 

Agregamos a esto nuestras propias fragilidades, como timidez, alguna debilidad del cuerpo humano, parte de la debilidad de la vasija de barro,  que contiene el tesoro del evangelio, para transportar las Escrituras.

Debemos continuar predicando el evangelio contra toda oposición sea interna o externa, que intenta que no sigamos sembrando la semilla, porque el evangelio es luz, es el medio por el cual Dios vence la oscuridad y resplandece en los corazones de la personas.

El evangelio es el medio por el cual se puede derrocar al príncipe de las tinieblas, es la forma por la cual Dios les alumbra el entendimiento para que sean libres de la esclavitud del diablo.

Con nuestro propio poder no podemos cambiar a las personas, pero si lo podemos lograr dándoles el pan de vida, la Palabra de Dios.

Algo que nos ayuda para ganar a alguien para Cristo es hacernos amigos, saludar, aprender el nombre de la persona, enviarle un mensaje con palabras de motivación, si es posible un chocolate para el día del cumpleaños, estar dispuesto para ayudarle en lo que nos sea posible, “una gota de miel atrapa más abejas que un barril de vinagre.”

 Los amigos son necesarios, Pablo estaba encarcelado no iba a salir de la prisión sino a a través de la ejecución, era un hombre anciano, maduro, pero sentía soledad, por eso él escribe a Timoteo,  Timoteo 4:9 “Procura venir pronto a verme…”

Es importante que usted tenga a alguien a quien contarle su dolor, frustración, debilidad, eso no lo va a ser perder su liderazgo o credibilidad, sino que los que están cerca sabrán que usted es un ser humano y no un súper líder, por lo tanto también necesita apoyo y ayuda.

En cuanto a nuestras debilidades, debemos recordar que cuando somos débiles él es fuerte en nosotros, para que su poder se perfeccione en nuestras debilidades.

Recomendación final: La amistad con el Espíritu Santo

De todos los amigos, el mejor es el Espíritu Santo, debemos tomarlo en cuenta en todo lo que hagamos, desde que nos levantamos, saludarlo, hablar con él, tomarlo en cuenta en todo lo que hacemos, consultarle si está de acuerdo, si es correcto: al cruzar la calle, ir de compras,  visitar a alguien, que Él sea verdaderamente el amigo, que aunque con nuestros ojos no podamos verlo, el Espíritu Santo está allí, más real que cualquier persona.

En los tiempos de oración, de comunión, al escudriñar las escrituras, que Él sea nuestro guía, nuestro amigo.

Testimonio

En 1979 entré a laborar para la C.C.S.S. en la Dirección Regional de Servicios Médicos, mi hermano Wilburg Sibaja Villalobos, me evangelizó y me invitó a una reunión en la azotea del edificio Jenaro Valverde de las Oficinas Centrales, donde escuché al predicador Dr. Jaime Betancourt, testimonio que impactó mi corazón y con muchas lágrimas le entregué mi vida a Cristo.

Durante todos los años que laboré para la Caja, por medio de ASOCRIIP (Asociación Cristiana de Empleados de la CCSS), que fue mi “Ayo”, aprendí a predicar, enseñar, a servir al Señor, por medio de los grupos, participando en seminarios, evangelismo y aprendí a sembrar la semilla a muchos compañeros de trabajo, vi grandes milagros gloriosos, sanidades, liberaciones y personas cambiadas por el poder de Dios.

Por tanto, no te canses mi hermano de servir al Señor, de hablar del amor de Cristo, sobre todo al compañero del trabajo, porque yo soy testigo del poder de Dios. Al cambiar el Señor mi vida, cambió mi lamento en baile, enseñándome un camino mejor.

Gracias a mi compañero de trabajo “Will”, que se dejó usar por el Señor, a pesar de todo lo que sufrió por mi causa al no querer que me hablara la Palabra de Dios, pero me venció el amor de Dios.

Sigamos adelante… tal vez no veamos nada de momento, pero el evangelio es predicado y el nombre del Señor glorificado.

Bendiciones, les amo en el amor de Cristo.