“Fortaleza espiritual”

Henry Calderón / Voz del Asociado /

Son tiempos en que hay que dedicarse a orar y así fortalecerse espiritualmente como Iglesia y estar unánimes como pueblo del Señor.

“Por eso, desde el día en que lo supimos, no hemos dejado de orar por ustedes. Pedimos que Dios les haga conocer plenamente su voluntad con toda sabiduría y comprensión espiritual, para que vivan de manera digna del Señor, agradándole en todo. Esto implica dar fruto en toda buena obra, crecer en el conocimiento de Dios y ser fortalecidos en todo sentido con su glorioso poder. Así perseverarán con paciencia en toda situación” (Colosenses 1:9-11 NVI).

Tiempos difíciles, eso es lo que las potestades de las tinieblas quieren vender o hacer creer a través de los medios de comunicación y redes sociales, trayendo desánimo, en los hogares.

Y cuando a esto le sumamos las crisis de fe provocadas por la pérdida de un ser querido, falta de trabajo, problemas familiares o quizá  cuando hay orgullo o vanidad, la lista tiende a ser más larga.

Pero como creyentes en Cristo, no hay que caer en la trampa de ser arrastrados por estas desaveniencias y tampoco ignorarlas. Por eso hay que poner en práctica tres grandes virtudes:

  •  Fe en Cristo Jesús.
  •  El amor hacia el prójimo.
  •  La esperanza de la promesa del Señor ( vida eterna).

Como pueblo del Señor, formando un solo cuerpo, hay que orar unos por otros, para que el Señor fortalezca más estas virtudes y nos dé más sabiduría e inteligencia espiritual, porque solo así podemos entender y ser llenos del conocimiento de su voluntad (quiero decir reconocer su voluntad o soberanía), pero para tener esta hermosa promesa, hay condiciones que se tienen que cumplir:

  1. Andar en dignidad. (Vivir de acuerdo con lo que el Señor quiere).
  2. Agradándole en todo.
  3. Llevando fruto en toda buena obra.
  4. Creciendo en el conocimiento espiritual de Dios.

Si se cumple fielmente con lo anterior, el Señor nos da nuevas fuerzas por medio del Espíritu Santo y así soportaremos con paciencia toda dificultad y con alegría daremos las gracias al Señor en todo.

La sabiduría y el entendimiento espiritual dan como resultado una vida digna en el Señor.

Y lo más lindo es que por medio de Cristo, nos libra del mal y nos traslada a su reino por medio de la redención por su sangre y el perdón de pecados.

El Señor Jesús va adelante de cada uno de sus hijos, lo que tenemos no es por nuestras fuerzas, es porque el Señor en su misericordia y gracia… nos lo ha dado.

Si estamos pasando por una situación difícil ( la que sea), no cuestionemos a Dios, más bien examinemos nuestro corazón y mente, preguntando a nuestro Señor Jesucristo en que área de la vida le hemos fallado.