Mauro López: “Pastorear una iglesia es una gran responsabilidad”

Mauro López Cortés,  socio de Asocriip desde hace muchos años, es funcionario de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS), ya por más de tres décadas y desde hace seis años fue llamado por Dios a dirigir una congregación, lo cual afirma es una gran responsabilidad.

Él es parte del equipo de seguridad de la Clínica de Río Frío, pero también, trabajó en mantenimiento y transporte en algún momento.

Si Dios lo permite en octubre próximo, se acogerá a su pensión y entonces se podrá dedicar a tiempo completo al llamado pastoral.

Con Isabel Rodríguez, su esposa.

Un encuentro fue la clave

Confiesa que creía vivir una vida aceptable delante de Dios, pero cuando fue a un encuentro que realizó una iglesia local, fue confrontado con la Palabra de tal forma, que decidió recibir a Jesús en el corazón y afirma que fue la mejor decisión que ha tomado.

Restauró su matrimonio, tuvo un cambio en su vida y encontró una paz sobrenatural que jamás había tenido.

Todo eso fue hace 17 años, pero no sabía que Dios lo iba a llamar al ministerio.

En la actualidad pastorea la congregación denominada “Iglesia del Dios Vivo”, ubicada en Finca Otoya, en Horquetas de Sarapiquí, cuyo grupo comenzó en una lechería y en estos días ya está en un proceso muy avanzado la construcción del templo.

Estuvo 14 días con leptospirosis

Testifica que tiempo atrás,  estuvo 14 días con leptospirosis, situación por la cual pensó que no iba a vivir.

Esta es una enfermedad producida por una bacteria que puede estar presente en la orina de ciertos animales como, roedores, perros, vacas, cerdos, caballos y animales silvestres. Su transmisión se produce por el contacto directo con la orina del animal infectado, o con agua y/o ambientes contaminados con dicha orina.

“Yo me despedí de mi familia, por cuanto estaba tan mal que creí que no saldría de esa enfermedad, no obstante el Señor me levantó y con el tiempo, cuando fui llamado al ministerio, entendí por qué Él me dejó vivir”, manifestó don Mauro.

Este afiliado de Asocriip, quien enaltece a Dios el tener vivos a sus padres don Rafael y doña Angelina, también está muy agradecido con el Señor por haberle dado una excelente compañera idónea, su nombre Isabel Rodríguez Alvarado, con quien ha procreado a Sugeilin, Juan Carlos y David Antonio.

Con su esposa y sus tres hijos, Sugeilin, Juan Carlos y David Antonio.