Oró por paciente fallecido y resucitó

Jeremiah Matlock quien labora en el hospital de Austin, Texas, como técnico de atención a pacientes, sintió la inquietud de orar por una persona que los médicos ya habían declarado muerta y tras un clamor en el nombre de Jesús, aquel fallecido volvió a la vida.

Lo que ocurrió fue que, en un momento de emergencia, cuando un equipo de profesionales médicos bregaban para impedir que un paciente falleciera por causa de un paro cardíaco, llamaron a Jeremiah, experto en estos casos, para que les ayudara.

Jeremiah Matlock.

Él comenzó a hacer las compresiones propias de la reanimación cardiopulmonar (RCP), técnica que en muchos casos ha logrado salvar vidas. Solo que en esta ocasión no funcionó.

Posteriormente el personal médico comenzó a realizar descargas eléctricas, pero no hubo reacción.

El ritmo cardíaco bajó y ya no había nada que hacer y el equipo médico se dio por vencido, porque los minutos que se dan para estas situaciones (25) ya habían sido pasado.

Entonces Jeremiah, sin consultar a sus jefes, optó por una última instancia, al fin… nada se perdía y si resultaba, Dios se llevaría toda la gloria.

En medio de la desesperación, clamó al Señor, apretó el pecho del paciente y con autoridad declaró vida sobre el hombre y le ordenó que se levantara en el nombre de Jesús.

Ante la sorpresa de todos, aquel hombre abrió los ojos y volvió a la vida, los latidos del corazón se regularon paulatinamente, su respiración y signos vitales volvieron a funcionar.

“Dios lo levantó de entre los muertos, Él lo hizo”, repetía una y otra vez, ante el asombro de todos los médicos.

Jeremiah, acepta que fue tan sorprendente, que ni él mismo lo podría creer, pero estaba seguro de que había sido un milagro y algo sobrenatural que nunca experimentó antes y que sin duda  aumentar su fe para siempre.