Una mañana de gloria

Gloria Rodríguez / Directora y fundadora de Mujeres sin Fronteras /

 A todas las mujeres: de Asocriip, grupos de apoyo, Mujeres Sin Fronteras y muchas más.

Durante estos dos años nos bombardearon con noticias que nos han robado la paz, la tranquilidad, la estabilidad económica y emocional.

Nos vimos envueltas en un temor sin precedentes y seguimos siendo golpeadas por esas noticias negativas.

Hemos escuchado las voces que dañan, pero hay una voz por encima de esas voces, que grita: no temas, no desmayes, esfuérzate y se valiente, una voz que dice: yo soy tu paz y nada te faltará.

Estamos viviendo los momentos más emocionantes cruciales y desafiantes en el destino de las naciones, pero en medio de eso se levanta un clamor de millones de personas en todo el mundo, unidas en oración.

Hoy como nunca antes nos hemos sensibilizado e identificado con el dolor ajeno, las circunstancias nos hicieron más amorosas y comprensivas.

El mundo entero sufre los embates de la pandemia y la pospandemia, pero al mismo tiempo hemos entrado en una nueva dimensión de autoridad respaldada en las promesas de Dios, quien nos da la capacidad de enfrentar las fortalezas del mal, haciendo que ese poder de Dios se manifieste en este tiempo de oscuridad y muerte.

Las malas noticias siguen allí, pero nosotras, no escucharemos esas voces que hablan de lo que se avecina en el 2022.

Oiremos la voz que dice: les doy buenas de gran gozo, este es el año de la buena voluntad del Señor, hay un mañana de gloria esperando por nosotras.

Ester pasó del anonimato, la orfandad y el exilio, a la corte del Rey, de ser una huérfana judía, a Reina de un imperio y defensora de su pueblo. Con su coraje salvó a toda una nación.

Nosotras somos mujeres creadas con sello de realeza, aunque los vientos soplen y ruja la tempestad, estaremos confiadas.

En medio de las aguas tumultuosas… Él es nuestro faro, nuestra fortaleza, nuestro pronto auxilio, nuestro mañana de gloria. Él nos conducirá a puerto seguro.

El 2022 por fe, será un año para ver milagros de multiplicación donde no escaseará el alimento, el cielo se abrirá a nuestro favor y todo aquello donde pongamos la mano prosperará.

No temamos, que mayor es el que está en nosotras que el que está en el mundo.

Todas unidas somos un fuego que arde. Seguiremos viendo las maravillas del Señor.

Recuerda siempre… su amor es la fuerza que venció al mundo.