Una efeméride muy especial en marzo

Doris Siles /

¡Saludos miembros de ASOCRIIP!

Quizá le parecerá un título muy curioso, pero revisando las diferentes celebraciones que hay en los países, que se comparten a nivel mundial, haré mención de algunas de ellas, como el día de la familia, la Batalla de Santa Rosa, el día del agua, la conmemoración del día de la Mujer y el día de la persona con Síndrome de Down. Todas las mencionadas tienen relación con la vida.

Hoy me dirijo a la mujer, al conmemorar el 8 de marzo el Día Internacional de la Mujer, pero también al hombre, porque tiene su parte en dar vida, viene de una mujer, tiene abuelas, hermanas. En Cristo no hay diferencia entre varón y mujer, que bueno reflejarlo desde aquí para que se den menos errores en este concepto.

Según la historia, esta conmemoración del Día de la Mujer,  surge cuando se manifestaron  grupos de mujeres trabajadoras organizadas de fábricas, maquilas y empleadas domésticas que pedían más garantías laborales y protestaban por sus derechos justos.  Las obreras de una fábrica fueron encerradas en medio de las protestas y se dio la tragedia: murieron asfixiadas por un incendio provocado.

¿Qué diferencia hay entre los eventos de aquella época y los de hoy?

La evidencia de esta generación pareciera que va de mal en peor, donde las estadísticas de asesinatos, abortos, secuestros y delitos son más elevados todos los años.

Hoy levanto mi voz con estas letras para que desde nuestros espacios marquemos la diferencia, como lo dicen las Sagradas Escrituras: seamos luz, sal, testigos para influenciar a otros.

Tareas muy valiosas nos delega Dios a todas las personas que creemos en Él y seguimos sus pasos, como menciona Pablo en Romanos 1:16 “… no me avergüenzo del evangelio porque es poder de Dios para salvación a todo aquel que cree…”, probablemente, cuando escribió estas palabras, recordaba el daño que había causado cuando defendía su religión.

Hago un llamado a la mujer y al hombre de hoy, para que no violentemos la vida de otros, ni permitamos que se violente la nuestra.

Hagamos un alto, hay detalles que revisar en lo personal, familiar, a nivel de iglesia o del trabajo, identifiquemos las zorras pequeñas que quieren destruir la viña de forma muy sutil, causando la destrucción de su vida y la de otros.

Pienso en ese 8 de marzo, en medio de esa celebración o lucha por los derechos de las mujeres trabajadoras: ¿qué pasó por sus mentes, estando atrapadas entre llamas, humo y portones cerrados? Trabajaban para llevar el sustento a sus familias, probablemente era el fin de una vida violentada a la que se habían acostumbrado sin tener otra salida.

Hoy es tu día para salir a la libertad de forma sana, no más llamas, ni humo ni cerrojos. Dios le dice a la mujer virtuosa ¿quién la hallará? ¡Porque su estima sobrepasa largamente a la de las piedras preciosas! Proverbios 31:10.

La vida simplemente es muy corta, disfrutemos como si fuera el último día, hagamos todo como para Él, porque nuestra recompensa estará al final.